lunes, 3 de enero de 2022

la llorona yucatan

la leyenda de la llorona 

 

La Llorona 

En el México colonial y aún en estos días, la leyenda de la Llorona es una mujer que se aparece en la noche, a veces en las encrucijadas de los caminos, con cabello largo y vestida de blanco, llamando con aterradores y fuertes lamentos a sus hijos.

Sin duda una de las leyendas con más fuerza que hay en México es La Llorona, como tal surge en la época de la Colonia.

Sus antecedentes son mucho más antiguos y pierden en los mitos prehispánicos que se fundan en diversas diosas como Cihuacóatl, Coatlicue o Tonantzin.

Sexto presagio funesto:
Muchas veces se oía, una mujer lloraba; iba gritando por la noche; andaba dando grandes gritos:
-¡Hijitos míos, pues ya tenemos que irnos lejos!
Y a veces decía:
-¡Hijitos míos!, ¿a dónde los llevaré?

Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista

Antecedentes de La Llorona

Cihuacóatl empezó a aparecer en el lago de Texcoco alrededor del año 1500. Los sacerdotes en astrología interpretaron su presencia como una premonición de los próximos sucesos que le sucederían a los mexicas.

La muerte, la guerra y la esclavitud, Moctezuma temía lo peor. Los sacerdotes decían que Cihuacóatl había salido de lo más profundo de las aguas y y bajado de la montaña para prevenir de la suerte suerte que correrían los mexicas.

Subían siempre a lo alto del templo y podrían ver hacia el oriente una silueta blanca, con el cabello peinado de tal modo que parecía llevar en la frente dos pequeños cuernos, arrastrando y flotando una cauda de tela tan vaporosa que se le ondulaba con el viento y con su clásico desgarrador grito:

“¡Ayyy mis hiiijooooooosss! ¿Dónde los llevaré para que escapen de tan funesto destino?”

Después de la conquista

El sacerdote Fray Bernardino de Sahagún, interpretó después de la conquista esta leyenda como una advertencia por la pronta destrucción del imperio mexica: aquella fantasmal aparición que llenaba de terror a los habitantes de la gran Tenochtotlán era la misma Cihuacóatl anunciándole a Moctezuma de la destrucción del imperio:

Hombres extraños y más sabios y más antiguos que nosotros vendrán por el Oriente y sojuzgarán a tu pueblo y a ti mismo, y tú y los tuyos serán de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecerá devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses más poderosos.

¿Dioses más poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? – preguntó Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad.

Así lo dicen las predicciones, por eso la Cihuacoatl vaga por el Anáhuac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan oír, las desdichas que han de llegar muy pronto al Imperio.

Aquellos hombres de Oriente eran los españoles dirigidos por Hernán Cortés, y sometida la gran Tenochtitlán y con la caída de todos los pueblos, sufrieron las atrocidades de los invasores. Epidemias, hombres asesinados, mujeres violadas, y sus dioses olvidados… a excepción de Cihuacóatl (La Llorona).

De esta forma se inicia la leyenda. Se dice que al sonido de las campanas de la media noche, una mujer vestida de blanco y con la faz cubierta por un velo se aproxima por el oeste. Recorriendo las calles. Unos dicen que flota; otros que no tiene rostro y unos más que el grito desgarrador es similar al de una ambulancia.

Cihuacóatl muestra tres aspectos característicos:

  • *Los gritos y lamentos por la noche.
    *La presencia del agua, pues tanto Aztlán como la gran Tenochtitlan estaban cercados por ella -con lo que ambos sitios estaban conectados no sólo por coincidencias físicas, sino míticas-,.
    *Y ser la patrona de las cihuateteo que de noche vocean y braman en el aire. Estas son las mujeres muertas en parto, que bajan a la tierra en ciertos días dedicados a ellas en el calendario, a espantar en las encrucijadas de los caminos y son fatales a los niños.

 

Después de la conquista

El sacerdote Fray Bernardino de Sahagún, interpretó después de la conquista esta leyenda como una advertencia por la pronta destrucción del imperio mexica: aquella fantasmal aparición que llenaba de terror a los habitantes de la gran Tenochtotlán era la misma Cihuacóatl anunciándole a Moctezuma de la destrucción del imperio:

Hombres extraños y más sabios y más antiguos que nosotros vendrán por el Oriente y sojuzgarán a tu pueblo y a ti mismo, y tú y los tuyos serán de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecerá devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses más poderosos.

¿Dioses más poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? – preguntó Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad.

Así lo dicen las predicciones, por eso la Cihuacoatl vaga por el Anáhuac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan oír, las desdichas que han de llegar muy pronto al Imperio.

Aquellos hombres de Oriente eran los españoles dirigidos por Hernán Cortés, y sometida la gran Tenochtitlán y con la caída de todos los pueblos, sufrieron las atrocidades de los invasores. Epidemias, hombres asesinados, mujeres violadas, y sus dioses olvidados… a excepción de Cihuacóatl (La Llorona).

De esta forma se inicia la leyenda. Se dice que al sonido de las campanas de la media noche, una mujer vestida de blanco y con la faz cubierta por un velo se aproxima por el oeste. Recorriendo las calles. Unos dicen que flota; otros que no tiene rostro y unos más que el grito desgarrador es similar al de una ambulancia.

Cihuacóatl muestra tres aspectos característicos:

  • *Los gritos y lamentos por la noche.
    *La presencia del agua, pues tanto Aztlán como la gran Tenochtitlan estaban cercados por ella -con lo que ambos sitios estaban conectados no sólo por coincidencias físicas, sino míticas-,.
    *Y ser la patrona de las cihuateteo que de noche vocean y braman en el aire. Estas son las mujeres muertas en parto, que bajan a la tierra en ciertos días dedicados a ellas en el calendario, a espantar en las encrucijadas de los caminos y son fatales a los niños.

 La Llorona

Jesus Malverde

 Esta leyenda es una de las más famosas de todo Sinaloa, y por lo mismo existen varias versiones de la misma, pero hay tres que son las más famosas.

Jesus Malverde fue un famoso ladrón que supuestamente vivió en sinaloa durante la segunda mitad del siglo XIX, hasta principios del siglo XX, según la leyenda un general del ejército de Porfirio Diaz le puso precio a su cabeza.

Aqui es donde surgen las versiones, agunos dicen que a malverde lo capturó la policia y lo mataron.

Otros dicen que uno de sus compañeros lo traicionó para poder cobrar la recompensa que daban por el.

Y la mas aceptada es la que dice que Malverde fué herido en la pierna, pero pudo escapar hasta que la herida se le gangrenó y finalmente antes de morir le dijo a uno de sus compañeros que lo delatara para poder cobrar la recompensa y darsela a la gente necesitada.

Esto le hizo ganar varios apodos como ¨El santo patron de los narcos¨, además de tener construidas tres capillas alrededor del mundo, donde se le rinde tributo e incluso se le dan ofrendas. La ubicación de las capillas es, una en Cali (Colombia), una en Sinaloa, y una en Los Angeles (Estados Unidos).

 

 


 

 

 

 

 

Panchita-CDMX


 La colonia Roma es sede de uno de los edificios más hermosos, junto a la Plaza Río de Janeiro entre Orizaba y Durango se encuentra la casa de las brujas, aquí en este lugar vivió Panchita, toda una celebridad en su época.

Ella era una bruja-chamán, se le conocía por sus hechizos al grado de ser frecuentada por toda clase de personas: Presidentes, sus esposas, la farándula y personajes importantes.

Ella siempre fue una buena persona y aprovechó sus dones para ayudar a los demás.

Sin embargo, después de su muerte su espíritu se quedó en este lugar y cuentan los vecinos que aún hoy en día se le puede ver entre los pasillos del edificio jugando bromas a los inquilinos y asomándose por las ventanas.

Doña Panchita, sigue su labor de ayuda y solución, con gusto ayudará con la finalidad que le ayuden a penar en su muerte, cumplir con los acuerdos que hizo con otros espíritus y pronto pueda obtener su eterno descanso.


La Calle de la Quemada. CDMX

  La Calle Jesús María, que va de República de Guatemala a Fray Servando Teresa de Mier, durante mucho tiempo fue conocida como la Calle de la Quemada. La razón se remonta al siglo XVI, cuando la joven española Beatriz arrancaba suspiros a los hombres nobles casaderos de la Nueva España.

De todos sus pretendientes, el Marqués de Piamonte, Martín de Scopoli era el más decidido. Retaba a muerte a otros hombres, cegado por los celos, para ganar la mano de la joven doncella, cosa que a ella le angustiaba mucho, pues muchos hombres habían muerto a manos del joven Marquéz. Beatriz quemó su rostro en brasas ardientes, encomendánose a Santa Lucía, para que el marqués dejara de amarla, pero no funcionó, ya que él quiso casarse con ella de todos modos. Cuando salía a la calle con su rostro deforme cubierto de un velo negro, la gente la llamaba “la quemada” entre murmullos.



Mujer del convento de la concepción-CDMX

 Otra leyenda del Centro Histórico de la CDMX cuenta la historia de una mujer que fue separada de su amado por su familia y terminó recluida en este convento.

Se dice que su pena fue tal, que se colgó de un árbol del convento pero, aún mucho tiempo después, su cuerpo colgante se le seguía apareciendo a las monjas residentes. 



Francisca la embrujada-CDMX

 En 1554, en el número 7 de la calle que hoy conocemos como Venustiano Carranza vivía Doña Felipa con su hijo Domingo. La adinerada viuda tuvo un altercado con el joven porque él decidió pedirle matrimonio a Francisca, una muchacha mexica de procedencia humilde.

El día de la boda, una bruja utilizó magia prehispánica para hacer un ritual diabólico por encargo de Doña Felipa. El amuleto que resultó del ritual fue una almohada que la viuda regaló a los recién casados. Seis meses después, Francisca murió de una extraña enfermedad. La joven se le apareció a Domingo para advertirle de la maldición y hay quien dice que aún se aparece de vez en cuando. 



La casa d los azulejos-CDMX

 Este edificio es uno de los más emblemáticos del Centro Histórico, pero lo que no todos saben es que, hace muchos años, era la residencia de los Condes de Orizaba.

La leyenda que rodea este edificio y su icónica fachada de azulejos poblanos es que uno de los descendientes del conde era un joven flojo, que no trabajaba ni se esforzaba por atender los negocios de su padre, por lo que éste le decía “Hijo mío, así nunca llegarás lejos, ni harás casa de azulejos”. Supuestamente, la frase caló tanto en el joven que le hizo recapacitar y logró superar la fortuna de su padre, restaurar la casa deteriorada y cubrirla de azulejos.


Trastornos de la alimentación

 ¿Qué son? son enfermedades médicas graves con una influencia biológica que se caracterizan por alteraciones graves de las conductas alime...